Cortometraje Madre Arena

LA PRIMERA PELÍCULA DE ARTE CON ARENA

Madre arena es un cortometraje dividido en tres cuentos: el primero de ellos narra, a modo de ráfagas, las dudas de una mujer sobre ser o no ser madre. Sus dudas finalmente las resuelve la propia naturaleza.
El segundo cuento narra el desarrollo del bebé en el vientre de su madre. Una evolución que va pareja a la evolución del ser humano desde pez, anfibio, terrestre…hasta pájaro.
En el tercer y último cuento, el parto y nacimiento del bebé, impregnado de chamanismo y acompañado por todas las mujeres del mundo unidas en un mismo instinto.

Madre Arena comenzó con la idea de Didi Rodan de realizar un libro ilustrado con imágenes de arena. Por ello, contactó Nidia Moros, escritora, actriz y directora cuyo talento para escribir fascinó siempre a Didi. Nidia Moros escuchó el proyecto y enseguida se sintió fascinada por él. Fue la propia Nidia quien incorporó al grupo a la segunda escritora: Maria Paz Ruíz Gil, de amplia trayectoria.
La idea era que Didi Rodan ilustraría los textos de ambas autoras para crear el álbum ilustrado. Sin embargo, tras las primeras reuniones creativas, se hizo patente que los dibujos con arena obviaban algo muy importante de este arte: el movimiento.

Madre Arena fue siempre una obra que, como cualquier ser orgánico y vivo fue desarrollándose de forma a veces impredecible. Cuando vimos que necesitaba del movimiento para vivir y desarrollarse, nuestro trabajo como “madres” fue olvidarnos de nuestras ideas previas, observar y aceptar sus necesidades y poner de nuestra parte para que se desarrollara como necesitaba.”

La temática de Madre Arena es la maternidad y el desarrollo de la vida. Esta temática fue elegida por las tres autoras durante las reuniones creativas, pero tal y como cuenta Didi Rodan…

La temática llegó sola. Nidia Moros acababa de ser madre; Maria Paz vivía intensos momentos de maternidad con sus dos hijos; y por mi parte, llevaba varios años relacionada con el mundo de la maternidad de una manera artística. Así que a veces pienso que no fuimos nosotras quien elegimos el tema. Más bien creamos con nuestra unión un “nido” donde la maternidad quiso aterrizar.”

Nidia Moros y Maria Paz Ruiz Gil comenzaron a escribir por separado sobre la maternidad. Cuando presentaron sus primeras historias resultó que algunos de sus cuentos se complementaban unos a otros y que juntos ya formaban una historia completa, con inicio, desarrollo y desenlace. Seleccionaron los cuentos iniciales y durante cinco meses se completaron y convirtieron en guiones.

Tuvimos varias reuniones donde Nidia Moros y Maria Paz Ruiz leían lo que iban escribiendo. Yo les escuchaba e iba dibujando a la vez bocetos e ideas en mi cuaderno. Para cuando los textos estuvieron terminados yo tenía prácticamente todo el storyboard del cortometraje. Realmente creo que en esas reuniones las imágenes salían de las palabras y se posaban en mi cuaderno. Fue un trabajo mágico y fascinante.”

El rodaje de Madre Arena consistió en dos intensos días donde el equipo se encerró a oscuras mientras Didi Rodan trabajaba con la arena.
La técnica pictórica del Sand Art es de gran complejidad para este tipo de proyectos, puesto que todas las imágenes van enlazadas unas con otras, por lo que la grabación va “de corrido” sin posibilidad de parar.

Si llevas cuatro escenas perfectas y te equivocas o no queda bien la quinta, debes comenzar de nuevo desde cero. Y esto es realmente agotador y a veces frustrante. Hay que estar completamente concentrado. Lo que pasa que los rodajes pueden durar diez horas y mi cerebro no aguanta diez horas en plena concentración, así que irremediablemente hay fallos y vueltas al principio. Lo importante es no perder el objetivo de vista y seguir adelante”.

El material rodado pasó después a la empresa CUTFILMS, que, bajo la supervisión de la directora, se encargó del montaje, edición y animación durante dos meses.

Fueron momentos de bastante estres. Realmente estaban pasando muchas cosas a la vez: por un lado las dos compositoras estaban a pleno rendimiento junto con los técnicos de sonido y efectos, que se encontraban con algunos problemas técnicos derivados de nuestro bajo presupuesto; por otro lado, el montaje no podía avanzar hasta que la música estuviera lista. Me sentía como si estuviera en pleno trabajo de parto con la obra, puesto que había días donde el trabajo avanzaba, intercalados con días en los que parecía que Madre Arena jamás saldría adelante, después parecía que retrocedíamos y de repente avanzábamos muchísimo. Eran sin duda contracciones.”

La música de Madre Arena fue encargada a dos mujeres para continuar con el equipo femenino que pretendía el proyecto: Jezabel Martínez y Maye Azcuy. En función de sus puntos fuertes, Jezabel Martínez se encargó de la composición de la música para los cuentos uno y tres, que se planteaban más electrónicos, complejos y a la vez con importantes tintes étnicos; Maye Azcuy, por su parte, se hizo cargo del cuento número dos, donde siempre se pretendió dar una visión desde el bebé, para lo que compuso una nana intimista, sencilla y de gran fuerza emocional, que finalmente quiso titular con el nombre de su reciente hija. Esta nana se planteó para cuarteto de cuerda más piano, lo que supuso problemas técnicos para su grabación y edición, dado el bajo presupuesto del proyecto, pero que gracias al trabajo de los técnicos se consiguieron solucionar.

Es siempre un placer trabajar con gente profesional y las compositoras de Madre Arena lo son sin duda. Enseguida captaron la idea, la hicieron suya y dieron lo mejor de sí mismas desde el corazón, y eso se nota. Fue genial ver cómo estilos tan diferentes convergen en una misma obra y la llevan a otra dimensión.”

Otra parte fundamental de Madre Arena son las voces en off: una mujer y un niño que hacen sonar cada una de las palabras que tanto Nidia Moros como Maria Paz Ruiz buscaron y seleccionaron con todo cuidado para el cortometraje durante largos meses de trabajo.
Las locuciones se grabaron en dos jornadas completas con la actriz y cantante Miriam Madrid y el hijo menor de la guionista Maria Paz Ruiz, Simón.
La mezcla de música, audio y efectos se consiguió la colaboración de un importante estudio de Madrid, en cuya trayectoria cuentan con tres Goyas por sonido.
Una vez el sonido estuvo terminado, se pudo finalizar el montaje y mostrar al mundo el trabajo que tanto trabajo, tiempo y energía había supuesto.

Madre Arena vino al mundo el 5 de agosto de 2014, con un peso de 13:45 minutos.
Desde su nacimiento, Madre Arena, el primero cortometraje realizado en arena, ha conseguido numerosas selecciones en importantes festivales, así como varios premios del público y menciones especiales honoríficas.

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